Patricia Bedoya Kaia

KAIA

Kaia [ ‘kaja ]
Del castellano Puerto
1. Dícese del lugar en la costa que por sus características, naturales o artificiales, sirve para que las embarcaciones realicen operaciones de carga y descarga.
2. Lugar de asilo, amparo o refugio.
3. Propuesta de intervención para el local de Juventud Ayuntamiento de Donostia / San Sebastián.
Locuciones 
Tomar puerto 
1. loc. verb. Llegar a puerto.
Ej: He tomado puerto tras 5 años navegando por los bastos mares de la universidad capeando temporales de creatividad y ráfagas de ilusión. 
Puerto de arribada 
1. m. Mar. puerto en el que entran las embarcaciones.
Ej: Este lugar es un puerto de arribada, un refugio, para los jóvenes que no encuentran su camino y necesitan un lugar seguro donde encontrar el norte. 

Proyecto ganador del I Concurso de Diseño de Interiores del Colegio de Decoradores de interior de Gipuzkoa

Primer Premio en el Primer Concurso de Diseño de Interiores de Gipuzkoa organizado por el Colegio de Decoradores de Interior de Gipuzkoa en colaboración con el Cluster Habic, Prodema, Cianco, Equilan, Niessen y Daisalux. 

Premio otorgado por la adaptación creativa del espacio al uso previsto, ajuste a los criterios valorativos, e incorporación de elementos propios del espacio “Basque Living”.


Local del Servicio de Juventud del Ayuntamiento de San Sebastián

Una de las corrientes más habituales en el mundo del diseño es pensar en el cliente medio. Para ello, cogemos pequeños pedazos de lo que creemos saber de las necesidades de distintas personas y los pegamos creando una mezcla ecléctica que, se supone, debe representar a todos.

Con este cliente medio en mente se supone que los espacios se adaptan a todas y todos, pero pocas veces cubren las necesidades reales de las personas que más se alejan de la media.

Por eso, a la hora de diseñar Kaia no he pensado en el usuario medio si no en los dos extremos: una persona con muchas dificultades, como podría ser un niño en silla de ruedas que necesita un cuidador; y una persona fuerte, como una joven atleta.

Si se diseña un espacio que se adapte a los dos polos la media se soluciona sola.

Otro de mis objetivos a la hora de reformar este local es generar un espacio atractivo y moderno pero que a la vez sea comprensible. Que genere un flujo de movimiento, una circulación, que se entienda de forma subconsciente y no leyendo un cartel con una flecha. El diseño disolviéndose en el comportamiento.

Sección transversal local.

Uno de los mayores retos de este local es, sin duda alguna, sus dos plantas. Para afrontarlo, he decidido convertir el problema en una ventaja. En vez de desarrollar las dos plantas de forma gemela, he optado por diseñar las dos plantas de forma distinta pero conexa, siguiendo la misma idea.

En la planta baja, por ejemplo, el diseño fluye en base a la idea del mar y las olas. De esta forma se generan espacios curvos y en constante movimiento que están acompañados por los tonos de los revestimientos y el techo. Así es como surge el estilo de las salas de reuniones, los puestos de trabajo y, especialmente, la grada que permite realizar presentaciones a un grupo amplio y la sala de exposiciones.

Uno de los mayores retos de este local es, sin duda alguna, sus dos plantas. Para afrontarlo, he decidido convertir el problema en una ventaja. En vez de desarrollar las dos plantas de forma gemela, he optado por diseñar las dos plantas de forma distinta pero conexa, siguiendo la misma idea.

En la planta baja, por ejemplo, el diseño fluye en base a la idea del mar y las olas. De esta forma se generan espacios curvos y en constante movimiento que están acompañados por los tonos de los revestimientos y el techo. Así es como surge el estilo de las salas de reuniones, los puestos de trabajo y, especialmente, la grada que permite realizar presentaciones a un grupo amplio y la sala de exposiciones.

Por su parte, en el sótano la planta pasa a inspirarse en la propia ciudad de Donostia / San Sebastián. De ahí que los espacios sean más cuadriculados y la retícula sea el patrón sobre el que se corta todo.

Una rectitud que también deja espacio para zonas más relajadas como el área de descanso. Un espacio de desconexión cada vez más presente en muchas empresas que ha demostrado que fomenta la creatividad y la interacción entre trabajadores. Algo que da lugar a nuevas e ingeniosas soluciones a problemas del día a día.

A la hora de plantear el aspecto que tendría el local decidí inspirarme en la propia Donostia / San Sebastián. Para ello intenté conocer a fondo la ciudad y poco a poco fui recopilando los elementos que hacen que sea tan singular; empezando por el mar y sus postales más famosas, como La Concha y su barandilla, hasta llegar a las formas y colores.

De ahí es de dónde salen colores como el azul del mar, el amarillo del sol y el marrón de la arena. Lo mismo ocurre con el papel que he diseñado para cubrir alguna de las paredes, el cual está inspirado en la icónica barandilla de La Concha.

En resumidas cuentas, he intentado captar la esencia del característico estilo afrancesado de la ciudad para, a través de sus iconos, acercarlos a la actualidad dándoles un tono juvenil y desenfadado.

A la hora de crear Kaia decidí afrontar el reto de crear un espacio sostenible que, a su vez, mantenga la calidad y la funcionalidad. De ahí que el espacio esté construido con materiales reciclables con un ciclo vital largo que eviten generar todos los desperdicios posibles. Del mismo modo, todas las instalaciones se han diseñado con el objetivo de ser las más eficientes y adecuadas para el espacio.

Patricia Bedoya Kaia

Por último, aunque no por ello menos importante, el local intenta impulsar la movilidad sostenible y ecológica al contar con su propio aparcamiento de bicicletas y estar bien conectado con la red de transporte público



Trabajo final de grado de Arquitectura Interior 

Escuela de Arte y Superior de Diseño del País Vasco – I·Darte