Madrid Fusión Patricia Bedoya

Madrid Fusión Manila

Cada año Madrid realiza el congreso gastronómico más relevante a nivel nacional denominado “Madrid Fusión”. En esta cita anual se reúnen los mejores chefs del mundo para promocionar la alta cocina y hostelería. Siendo la premisa de este año llevar nuestros paladares a oriente, mas en concreto a Manila.

Planta
Sección longitudinal
Sección longitudinal

Para acompañar a esta experiencia diversos restaurantes por toda la península ofrecerán cursos y demostraciones en vivo dirigidas por los chefs más reconocidos de nuestra gastronomía para lo cual es necesario preparar un espacio de tipo efímero que acompañe a sus creaciones.

Se propone la reforma en un local presente en Barcelona, en un pasaje comercial entre dos edificios en la llamada zona 22 de Barcelona, cercana a la vía principal de acceso a la ciudad, la Avenida Diagonal.

El cocinero protagonista de esta reforma será Jordi Roca, el pequeño de los hermanos que regentan el que es uno de los mejores restaurantes del mundo, el Celler de Can de Roca. El repostero de la familia. Y que debido a su juventud junta picaresca con elementos de la cultura popular y de “frikadas” en sus creaciones.

Partiendo de una estética minimal y muy cuidadosa con los materiales elegidos, se ha propuesto un espacio efímero con posibilidad de duración por espacio de un año formado por tres intervenciones.

La primera de ella parte de uno de los símbolos más representativos de la cultura asiática y en concreto de la cultura filipina, los dragones, por ello se plantea una nube de dragones de papel de origami que inunde parte del local generando una nube en tonos blancos y rojos muy característicos de la imagen de Jordi.

La segunda propuesta nacería de otro de los símbolos tradicionales de la cultura filipina serían los paipai, una especie de abanicos de estructura de bambú rodeados de papel de arroz que se usan para abanicarse. Estos elementos a su vez en cuanto a su estructura asemejan en gran manera al símbolo de Rocambolesc. Por lo tanto se han realizado unas luminarias esculturales en madera de bambú. Ayudando a nivelar el espacio y equilibrarlo. Y permitiendo que la luz se tamice para permitir la sombra de los dragones sobre la pared.

Por último en la parte posterior, en el altillo, se interviene creando una pared de palets en los que manteniendo la misma forma que fragmenta y forma las luminarias se crea una pared ‘vegetal’ 

Finalmente desde el exterior esta experiencia de elementos nos crea la sensación de entrar a un espacio bucólico y lleno de magia que nos transporta a otro país.

Proyectos IV – Diseño de Interiores

Escuela de Arte y Superior de Diseño del País Vasco – ID·Arte